Nuestra Sra del Pilar
Es la primera de las manifestaciones de la Virgen reconocida por la Iglesia. La antigua tradición española cuenta que María se apareció al apóstol Santiago a orillas del Ebro en Zaragoza en el año 40 d.C. cuando a éste le flaqueaban las fuerzas. La Virgen, que aún vivía en Palestina, apareció sobre un pilar como símbolo de la fortaleza que debía tener su fe. «Según la misma tradición, la Columna (Pilar) que la Virgen diera a Santiago permanece en el mismo lugar desde entonces»,
En la noche del 2 de enero del año 40 Santiago se encontraba con sus discípulos junto al río Ebro cuando «oyó voces de ángeles que cantaban Ave, María, gratia plena y vio aparecer a la Virgen Madre de Cristo, de pie sobre un pilar de mármol». La Virgen le pidió al Apóstol que se le construyese allí una iglesia, con el altar en torno al pilar donde estaba de pie y prometió que «permanecerá este sitio hasta el fin de los tiempos para que la virtud de Dios obre portentos y maravillas por mi intercesión con aquellos que en sus necesidades imploren mi patrocinio».
El apóstol y los ocho testigos de la aparición comenzaron inmediatamente a edificar una iglesia en el lugar donde quedó el pilar. Una vez terminada, Santiago ordenó presbítero a uno de sus discípulos, la consagró y le dio el título de Santa María del Pilar, antes de regresar a Judea.
La Santa Sede decretó el Oficio del Pilar el que se consigna la aparición de la Virgen «como una antigua y piadosa creencia». Clemente XII señaló la fecha del 12 de octubre para la festividad particular y Pío VII elevó la categoría litúrgica de la fiesta. Pío XII otorgó a todas las naciones sudamericanas la posibilidad de celebrar la misma misa que se celebraba en España y en 1984 Juan Pablo II reconoció a la Virgen del Pilar como «patrona de la hispanidad».
Es patrona de Zaragoza desde 1642 y de todo Aragón desde 1678. También es patrona de la Guardia Civil desde 1913, del Cuerpo de correos (1916), Cuerpo de secretarios, interventores y depositarios de administración local (1928), Sociedad mariológica (1940) y Consejo superior de misiones (1948).